450 mililitros de hilo rojo



ON MAGZ - Berenice Flores

Es para todos común, buscar en estas fechas reconocer la importancia de aquellas personas especiales en nuestra vida: amigos, pareja, familia, compañeros, quienes son motivo de nuestro afecto por la relación tan estrecha que nos une a ellos.
Resulta gratificante obsequiar y hacer sentir bien a quienes conocemos sin embargo, ahondando un poco en nuestra naturaleza humana, como fuente inagotable de amor, ¿cuántos nos daríamos la oportunidad de manifestar ese amor a alguien que ni siquiera hemos visto una sola vez en la vida?.
Existe una leyenda acerca de un hilo rojo que nos conecta con aquellas personas con las que está pre escrito que coincidiremos en la vida y que este lazo es tan fuerte, que ninguna circunstancia lo podrá romper.
Este hilo rojo me hace pensar en aquellas ocasiones en las que podemos unirnos a los demás y establecer un vínculo permanente.
450 mililitros son suficientes para atar ese lazo con 3 personas que tal vez nunca lleguemos a conocer físicamente, pero que llevarán consigo una parte nuestra: la sangre.
Establecer este vínculo no es realmente complejo, si pensamos que dedicaríamos únicamente un doceavo del tiempo de nuestro de día y que a cambio recibiríamos, además de satisfacción, beneficios directos para nuestra salud si lo llevamos a cabo de manera frecuente.
Brindar sangre a nuestros semejantes no tiene por qué causar incertidumbre, ya que es un proceso totalmente seguro y controlado en el que los donantes reciben un acompañamiento permanente basado en el cuidado, respecto y sobre todo, reconocimiento por su capacidad de compartirse con los demás.
Como personas en buen estado de salud, valdría la pena vivir la experiencia de compartir aquello que impulsa nuestro corazón y corre a través de nuestras venas.



Con la tecnología de Blogger.