“La importancia de la privacidad.”



Por Maria Toulet

“Networks, Crowds, y Mercados” o lo que conocemos actualmente como estructura social compuesta por un conjunto de usuarios (tales como individuos u organizaciones) que están relacionados de acuerdo a algún criterio (relación profesional, amistad, parentesco, etc.).

En internet, los humanos somos contrarios a lo común: se valora la privacidad, pero existe un continuo deseo de divulgar libremente nuestra información en diversos ámbitos, ya sea a nivel laboral, personal o profesional.

Revelamos muchísima más información hoy en día que antes, lo que da lugar a que nuestra información personal la posean organizaciones ajenas a nosotros. Dichas organizaciones tienen muchísimo que ganar con ésta inmensa cantidad de información que, aunado al reconocimiento facial, origina un cambio radical con respecto a nuestra privacidad y anonimato.

Un estudio realizado por el economista en privacidad Alessandro Acquisti sobre cómo decidimos qué compartir en línea y qué obtenemos a cambio, consistió en el análisis de información de un sujeto al azar. Se utilizó software de reconocimiento facial qué mostró cómo se puede conectar un rostro humano anónimo a un nombre en línea, y luego a una cuenta de Facebook, en aproximadamente 3 segundos. Otro trabajomuestra lo fácil que puede ser encontrar el número de Seguro Social de un ciudadano de los EE. UU, utilizando la coincidencia de patrones básicos en los datos públicos.

Con fecha de 6 años de antigüedad, 18 de octubre del 2013, éste estudio posee una brecha significativamente amplia con respecto a la situación actual. Nos somete a un profundo análisis de cómo nuestra información es utilizada por terceros, si estuviéramos conscientes en el seguimiento, recolección y focalización de nuestros datos, aquellos datos qué nos vinculan a gobiernos y empresas, entenderíamos el porque estas terminan por sofocarnos con respecto a la mercadotecnia.

La utilización de un marco que ilustra las estructuras y algoritmos de datos que están socavando la libertad individual y la sociedad democrática, nos permite replantear lo que una vez cuestionó Karim Amer “¿Cómo nos ve el algoritmo? Si pudiéramos crear una perspectiva para ese algoritmo, entonces podríamos ayudar a las personas a comprender su propia fragilidad y la superestructura que existe a nuestro alrededor, y cómo, constantemente está absorbiendo y recolectando su comportamiento”.

Difícil controlar un arma que no se puede ver, es ahí donde algo poderoso y nuevo, hace visibles los datos normalmente invisibles de nuestra vida cotidiana, y cómo se cosecha y se arma contra nosotros. Revelan los datos digitales que dejamos a nuestro paso cada vez que enviamos un correo electrónico, buscamos algo en un buscador o nos detenemos en un anuncio. Y luego, a medida éste rastreo de datos se aprovecha contra nosotros, todos los días: para vendernos cosas, hacernos votar, para dividir o unirnos de acuerdo con los caprichos de quien haya pagado lo suficiente para tomar nuestros rastros digitales y tejerlos en una red de sus propios deseos. Cada pequeño punto de datos que creamos a lo largo de nuestro día parece inofensivo por sí solo. De acuerdo con Amer "Es como una especie de tierra de emoji que se oscureció. Tiene que sentirse juguetona y agradable, ligera, y ¿qué podría salir mal?" añade. "La inspiración fue fantasía, en realidad, los datos son este polvo que estamos agotando, estamos lanzando". Ese polvo, es lo que Facebook y Silicon Valley, junto con gobiernos y empresas, usan para ejercer control sobre nosotros.

Como el polvo, este negocio lucrativo y sombrío es tan difícil de ver en acción, aún cuando todos participamos en él, que lo más fácil es ignorarle. Incluso las personas que se asustan por el extraño patrón publicitario y saben que las campañas de desinformación pueden y han deteriorado la democracia, tienen dificultades para imaginar cómo funciona todo.

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.